Por que practicar Hapkido

Como ya habíamos comentado anteriormente el objetivo primordial del hapkido es darnos herramientas para defendernos ante una situación de adversidad y ante la agresión de otra persona, por ello decimos que esta disciplina no es un deporte es defensa personal pura. La práctica rutinaria hace que las personas se beneficien en el aspecto físico, mental y espiritual.

Desde el punto de vista físico nos reditúa en una mejor condición física, es decir que nos proporciona mayor fuerza, resistencia y flexibilidad debido al progresivo e intenso entrenamiento que nos exige la práctica marcial a medida que vamos quemando etapas. Como consecuencia de ello es que mejora enormemente nuestra salud para hacer frente a las enfermedades.

Desde el punto de vista mental, las intensivas prácticas nos ayudan a desarrollar mayor concentración que la aplicamos en todo nuestro cotidiano vivir. Ahora bien desde el ámbito espiritual, el hapkido nos ayuda fortalecer nuestro espíritu, enseñándonos a controlar nuestras emociones y sentimientos aumentado por ende nuestra auto-confianza ya que también se realiza ejercicios de meditación y ejercicios de respiración.

Otro aspecto a considerar es que debido a la toma de conciencia de nuestra condición y nuestra capacidad nos permite tener un visión diferente y la valoración de la vida humana pues uno sabe del potencial de su persona después de las practicas ya que se convierte en un arma mortal debido al vasto conocimiento que ha adquirido y solo lo utiliza cuando verdaderamente está en peligro la persona o los seres que lo rodea.

 

 

Recomendaciones generales

Como prevenir lesiones


Calentamiento. En la mayoría de los casos las lesiones se producen por no haber realizado un calentamiento adecuado. La falta de calentamiento puede ser causa directa de la lesión (desgarros, luxaciones, esguinces, calambres... todo ello al trabajar "en frío"), o indirectamente (cuando recibes un golpe porque con el cuerpo "en frío" no has podido esquivarlo rápido...).

Técnica adecuada. En la práctica hay dos maneras de realizar una técnica: 1- La correcta y 2- La incorrecta. De la segunda manera, en el mejor de los casos no aprenderas a hacer bien las cosas; en el peor, puedes acabar lastimando tu cuerpo. Como ser: Fracturarse una vértebra al intentar voltear sobre la espalda a un compañero más pesado. Dislocarse la muñeca o romperse un dedo.

Dislocarse la cadera al dar una patada circular con mucha fuerza y muy mala posición. Fracturar el codo de un compañero al hacerle una llave, sin saber en que instante se debe dejar de presionar.

Conseguir un esguince de tobillo al dar una patada, al no asentar bien el pié en el suelo. Precauciones. La frase entrenar con precaución no es estar siempre temeroso a que te hagan daño (Sí así es tu pensamiento sería mejor andar buscando otro deporte, ya que estamos hablando de deportes de contacto). Tratar de asimilar las recomendaciones y realizar el calentamiento adecuado o de aprender correctamente las técnicas es una forma de practicar con precaución.

Consideraciones a tener en cuenta: No se debe hacer combate sin usar protecciones. Hay que adaptar las técnicas al cuerpo, y no al revés El progreso ha de ser gradual: una técnica lleva a la siguiente.

El trabajo con armas es especialmente delicado. Suponen un elemento ajeno al cuerpo que hay que controlar y por tanto evitar realizar maniobras inapropiadas antes de tener dominio sobre el mismo.